04.12.2018
Enfrentó a Talleres

Racing fue una aplanadora y se siente dueño de esta Superliga

Lo puso de rodillas a Talleres y así consolidó sus ambiciones en esta Superliga


Fútbol, juego asociado, presión, goles, contundencia... Racing sacó a la cancha sus credenciales, frente a Talleres, y con una victoria resonante consolidó sus ambiciones en la Superliga, cumpliendo su primer objetivo para este año, pues se aseguró irse de vacaciones en lo más alto del campeonato. Y llenó de ilusión a sus hinchas, que pudieron acompañarlo desde la tribuna, con los goles de Lisandro López (dos) y Centurión. Mientras que Junior Arias marcó el tanto del honor para la T.


El partido arrancó con luz verde para las ambiciones de la Academia. Porque en la primera acción en la que profundizó e intentó afixiar la salida de Talleres, Lisandro López usufructuó las dudas de Juan Cruz Komar, habilitó a Cristaldo y el centro del Churry, desde la izquierda, encontró solito a Centurión, quien la empujó sin complicaciones, mientras que Guido Herrera se esforzó para evitar la conquista, pero el balón ya había cruzado la línea de gol cuando el arquero alcanzó a rechazarla.

Con ese envión anímico, Racing no bajó la guardia. Siguió jugando como si el tablero indicara un cero a cero. Y esa presión, constante, en todos los sectores del campo de juego, desnudó las falencias de Talleres, que fracasó en la búsqueda del juego asociado y encima, mostró demasiada fragilidad en su línea defensiva.

La Academia avisó con un desborde de Zaracho por la derecha y un cabezazo de Cristaldo, que obligó a una gran intervención de Herrera, para mandar el balón por arriba del travesaño. Hasta que Lisandro López volvió a tomar la batuta, juntó a toda la defensa de Talleres y metió el pase entre líneas, para Cristaldo, quien en el mano a mano, fue derribado por Herrera. Un claro penal y una perfecta definición del capitán albiceleste para poner el dos a cero.

Talleres apenas insinuó peligro con una corrida de Maroni o varios centros cruzados, pero siempre Racing lucía con autoridad, con crédito como para poder extender la ventaja en ese primer tiempo, pues lo tuvo Centurión en una combinación con Cristaldo y en un disparo deficiente de Zaracho.

En el segundo tiempo, Talleres intentó mostrar otra decisión, para dar vuelta la historia, jugándose a todo o nada, y sabiendo que se exponía a un cachetazo, vía contraataque de Racing. Y apenas la Academia metió tres pases seguidos, lastimó a su rival. Porque la armó Zaracho, hubo un pase exquisito de Pol Fernández y Lisandro López la mandó a guardar de zurda. Después, hubo un rato a favor del local, quien por lo menos tuvo el tanto del honor, tras un error de Javier García, y la definición de Junior Arias.

 

Fuente: Diario Popular



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